La educación en las diferentes épocas historicas

EDUCACIÓN EN LA ANTUGÜEDAD

Antigua China

“La educación a lo largo del período de crecimiento de la civilización china fue aristocrática, oral, privada, humanista y confinada a la nobleza” (Myers, 1978, p.40).  El plan de estudios en las escuelas, que surgieron más adelante, “comprendía danza, música, manejo del arco, conducción de carros, escritura, aritmética, e instrucción estricta en etiqueta, ritos y ceremonias”. (Myers, 1978, p.40).

En la época imperial queda constituida la educación china, cabe distinguir las siguientes etapas:

  1. Educación      Familiar: comprende hasta los 7 años. En ella el niño      aprende a hablar, algunos usos sociales y rudimentos morales. Tal      educación era confiada al padre de familia.
  2. Educación      Elemental: para los niños comprendidos entre los 7 y 14      años. Esta educación es impartida lo mismo en la casa paterna que en la      escuela. Aquí el niño aprende a leer y escribir. Esta educación es      memorística y rutinaria. La escuela elemental es una institución      universalmente extendida y cumple la tarea de conservar la unidad de la nación      y de mantener las tradiciones ancestrales.
  3. Educación      Superior: Se      extiende hasta los 18 o 19 años. La poesía, la historia y la filosofía son      las ramas más importantes de este período. Aquí se le induce a la      composición literaria y se les dan nociones de ciencias naturales.

“El maestro de cada escuela de provincia era destinado por funcionarios de la monarquía, pero también hubo maestros privados.”

(Larroyo, 1967 Pag. 72)

Antigua Grecia

 

Para hablar de la educación en la antigua Grecia, trabajaremos específicamente sobre la educación en la antigua Atenas. De esta forma podremos diferenciar la educación espartana de la del resto de Grecia en esa época.

“Si los espartanos fueron soldados, supieron los atenienses ser además filósofos, estetas, habilistas” (Bunge, 1920, p.56)

Carlos Bunge explica que en Atenas los niños crecían en su hogar hasta los seis o siete años de edad. Luego se los entregaba a un pedagogo, generalmente un esclavo, que lo vigilaba y lo conducía al gimnasio, la escuela de gramática y la escuela de música.     Para los griegos la música era la parte esencial y el mejor símbolo de toda cultura. Se decía que la música    educaba el alma y la gimnasia entrenaba el cuerpo.  Al parecer los niños aprendían con el maestro de música (citarista) canto al mismo tiempo que la música instrumental y la danza. La música se practicaba de oído, sin ninguna partitura.

Continúa diciendo Bunge que los pobres aprendían, en  síntesis, natación, lectura y un oficio, mientras que los ricos, gimnasia, poesía, lectura, gramática, mitología y algunos elementos de geometría.

Los más pobres abandonaban luego de tres o cuatro años con una idea de lo básico, mientras que los alumnos más ricos iban a la escuela    hasta por 10 años

 

 

Bibliografía

Educación espartana

Época arcaica

Desde el siglo VIII al VII a. C., la educación espartana se consagra al dominio de las armas. El ideal educativo no era la gloria personal, sino la colectiva, la victoria de la ciudad. La lucha, el atletismo y los deportes hípicos tenían una gran importancia. Inmediatamente a continuación viene la música. Se realizaban diversas fiestas donde había concursos de danza de alto nivel, que precisaban de entrenamiento especializado.

La agogé

A partir del siglo VI (hacia el 550 a. C.), la educación cambia de naturaleza. Se convertirá en la agogé, un sistema educativo:

* Obligatorio para la plena ciudadanía, es decir el acceso a las magistraturas y a los cuerpos de élite o incluso privados de sus derechos ciudadanos. Se podía dar el caso de no ciudadanos (ilotas) que, aceptados en el sistema educativo, llegaban a ser hombres libres: son los llamados mothakés.

* Colectivo: se estructuraba en etapas para grupos de niños de edad similar.

* Organizado por el Estado: el propio gobierno de la ciudad gestionaba la educación pública; además de contar con magistrados especializados, los éforos llevaban a cabo personalmente una supervisión diaria.

El ideal de hombre a formar se basaba en la obediencia, la disciplina, la templanza, la sobriedad, la austeridad en la vida cotidiana y la resistencia al dolor y al sufrimiento.

Desde el nacimiento hasta los siete años

La educación en Esparta no selecciona héroes, sino que prepara a todos los ciudadanos, como partes integrantes del todo que es el Estado. Al nacer, los bebés eran examinados por una comisión de ancianos para determinar si era hermoso y robusto. En caso contrario se lo arrojaba de un barranco o era abandonado en una cima, para “eliminar toda boca improductiva”. Si el niño, o niña, superaba la prueba, era devuelto a su familia.

No se utilizaban pañales que constriñesen el crecimiento del niño o debilitaran su resistencia al frío y al calor. Se le enseñaba a evitar toda clase de caprichos, y debía acostumbrarse a estar solo. Era costumbre bañarlos con vino, pues existía la creencia de que provocaba convulsiones, haciendo que las naturalezas enfermizas sucumbieran enseguida y robusteciendo, en cambio, las sanas.

Desde los siete hasta los veinte años

A los siete años, los niños abandonaban su casa y quedaban bajo la autoridad de un magistrado especializado que supervisaba la educación. Se integraban en una especie de unidad militar infantil, bajo el mando de un muchacho de diecinueve años. Aprendían entonces a leer y a escribir (lo mínimo indispensable) y a cantar (principalmente cantos de marcha). Pero lo esencial de su formación consistía en endurecerlos físicamente por medio de la lucha y el atletismo, en aprender el manejo de las armas, a marchar en formación, a obedecer ciegamente a sus superiores y buscar siempre el bien de la ciudad.

El Estado asume la tutela hasta los veinte años. Durante la infancia, todo el énfasis se pone en el rigor y la disciplina. La mayor parte del tiempo, van desnudos y sucios, porque raramente se les permite bañarse. Las raciones de comida se reducen al mínimo imprescindible, lo que les obliga a robar si quieren evitar el hambre o así se lo manda su irén (de ser sorprendidos, se les castiga severamente no por el robo, sino por su torpeza al cometerlo). Duermen en un lecho de cañas que deben cortar a mano ellos mismos, sin herramientas.

La atención estaba orientada a formar en la máxima economía expresiva. Se esperaba que el joven expresara sus ideas con solidez y gracia, pero de forma breve y mordaz.

Cualquier ciudadano o compañero de más edad puede reñir a los niños o sancionarlos con castigos físicos. Esta dureza, irá incrementándose a lo largo de los siglos de manera inconexa con las auténticas necesidades militares de la ciudad.

Durante la adolescencia, se pone especial énfasis en el aidós (“decencia”). En la primera edad adulta se insistirá de modo particular en la emulación y la competencia. A partir de los veinte años, los jóvenes espartanos siguen viviendo en un régimen de cuartel y forman grupos de jugadores de pelota. La formación militar incluía juegos clásicos: Carrera, salto, lucha, disco y dardo.

Para entrenar el físico, lo más frecuente era apalearlos con varas de bambú, en un sitio un poco apartado pero al que podía acceder cualquier ciudadano de Esparta. Mientras dos golpeaban a un joven, había otros dos esperando para levantarlo si caía. La finalidad de este ejercicio era, para el golpeado, aprender a aguantar y soportar mejor el dolor. Para los que golpeaban, era no detenerse ni vacilar en el ataque aún cuando se sentía el terrible dolor del enemigo. Y en tercer y último lugar, los que sujetaban, la finalidad era que aunque viesen sufrir o incluso morir a sus compañeros en combate no vacilasen y continuasen con la misión que les había sido encomendada.

Sócrates

Podemos ubicar el nacimiento de Sócrates alrededor del año 470 a.C., en Atenas. Hasta ese momento, es decir en el período presocrático los interrogantes que se planteaban eran sobre la naturaleza, con Sócrates se observa un giro hacia los problemas éticos-políticos.

En realidad, Sócrates no escribió ninguna obra. Probablemente se lo vería por las calles y plazas de Atenas conversando con los jóvenes acerca de la vida política de los ciudadanos atenienses.

Di Sanza, Fernández y La Porta, en su libro Filosofía… Al ampliarse la base de los que participaban en las asambleas y en las magistraturas se evidenció la necesidad de una educación que no se redujera a la música, la gramática y la gimnasia, típica en la época. Se requerían nuevos aprendizajes para poder exponer y argumentar las ideas en los debates. Esta situación político-social impulsó la llegada de maestros de diferentes regiones de Grecia, atraídos por este fermento cultural. Éstos se llamaron a sí mismos sofistas. Sofista era el sabio que hace sabio a otros, a diferencia del filósofo que desea la sabiduría porque no la posee, ya que ella es propia de la naturaleza divina. Los sofistas y Sócrates constituyen dos posiciones diferentes frente al saber.

Los primeros sofistas ejercieron una crítica mordaz sobre las instituciones aristocráticas, las costumbres y la religión oficial.

Método socrático

Di Sanza, Fernández y La Porta, en su libro Filosofía… La forma elegida por Sócrates para la enseñanza era el diálogo, privilegiando la función de preguntar más que la de contestar los interrogantes que se planteaban. Las respuestas dadas por el maestro podían correr el riesgo de cerrar la discusión, provocar la ilusión de que se había alcanzado “la verdad” o que se sabía todo. Prefería, en cambio, provocar la reflexión del discípulo para que por sí mismo descubriera la verdad.

Sócrates sostenía que este método lo había aprendido de su madre, quien en su oficio de partera ayudaba a dar a luz. La misión de él consistía en ayudar a dar a luz un conocimiento que ya estaba en el discípulo

Estos conocimientos se organizaban a partir de las preguntas del maestro. Éste no tenía como función transmitir un saber sino, más bien, provocar su búsqueda.

A este método lo llamó mayéutica. Y consistía en interrogar acerca de un problema que supuestamente el oyente dominaba por ser su ocupación u oficio (por ejemplo, preguntar al militar por el valor, o al juez por la justicia, etc.); a través de preguntas hábilmente formuladas llevaba al interlocutor a una contradicción con lo que había afirmado en el punto de partida. El sujeto en cuestión se mostraba incapaz de expresar de forma clara y conceptualmente aquello en lo que se le había interrogado. Sócrates utilizaba la ironía para desenmascarar ese supuesto saber, y así darle la ocasión a su interlocutor de reconocer su ignorancia. Éste es el momento de la refutación, verdadera catarsis (liberación) intelectual, en la que el otro descubre que no sabe lo que creía saber. Lo que se le aparecía como obvio o ya sabido era un saber que poseía pero sobre el cual no había reflexionado. De aquí la afirmación socrática: “solo sé que no sé nada”, verdadero principio de la sabiduría. Saber que no se sabe, o sea adquirir la conciencia de la propia ignorancia, es el primer escalón de la sabiduría. Alcanzado este momento, el diálogo es conducido por el interrogador desde los casos concretos, creencias y opiniones hasta el concepto universal.

Sócrates sostenía que esta tarea suya le había sido revelada por el dios Apolo y su misión era despertar la conciencia de sus conciudadanos. Actuar como un “tábano” sobre los atenienses, estimulando un examen de conciencia. Esto constituía para él un deber moral, aunque a muchos atenienses les resultara un personaje molesto.

Y de hecho fue acusado y condenado a muerte en el 399 a.C., bajo el cargo de enseñarles a los jóvenes a no respetar las leyes y los dioses de la ciudad. La Apología de Sócrates, escrita por Platón, es un hermoso testimonio de la actitud de Sócrates ante la vida y la muerte.

EDUCACIÓN ROMANA

ÉPOCA ANTIGUA (HASTA EL SIGLO II a. C.)

En esta época antigua, la educación romana se basaba en la preparación que podía darle su padre. Desde pequeños se les enseñaba que la familia constituía una unidad social y religiosa.

Hasta los siete años, era la madre la que se encargaba de la educación de sus hijos. La madre era la maestra en casa, su papel era muy importante ya que; no sólo se encargaba de dar a luz a su hijo sino que luego continúa cuidándolo física y moralmente.

A partir de los siete, era el padre quien se ocupaba de la educación de sus hijos. Se ocupaba de enseñarle a leer, escribir, usar las armas y cultivas la tierra, le transmitía valores, conocimientos sobre la ley, la religión y la moral.

Por otro lado, la niña sigue bajo la dirección de su madre, quien la instruye en el telar y las actividades domésticas.

El perfeccionamiento a la formación lo daba el ejército, en el que se ingresaba a los dieciséis o diecisiete años. La fuerza de ejército romano residía en su disciplina: el cobarde era azotado hasta morir.

A PARITR DEL SIGLO II a. C.

Roma entra en contacto con la cultura griega al conquistar la Magna Grecia. Razón por la cual, la superioridad cultural griega marcará la cultura y educación romanas. Desde entonces, la implementación del sistema educativo griego no se hizo esperar; Roma va ser portadora y transmisora del caudal humanístico griego.

* ENSEÑANZA PRIMARIA : Integraba a los niños de siete a once años.

Esta primera enseñanza podía darse en casa, con profesores particulares, pero la mayoría de los niños asistía a la escuela. El niño acudía a la escuela acompañado del pedagogo.

Las escuelas eran lugares muy humildes, donde había sillas sin respaldo, para los niños que escribían con tablillas apoyadas en las rodillas. En la escuela se aprendía a escribir, leer y contar, bajo una fuerte disciplina que castigaba severamente cualquier falta.

* ENSEÑANZA SECUNDARIA: Integraba a los niños de once años hasta los diecisiete años. Se basaba en el estudio de la teoría gramatical, lectura de autores clásicos griegos. A partir del contenido de los textos, se les enseñaba los niños física, geografía, mitología; entre otras.

* ENSEÑANZA SUPERIOR: Se hacía énfasis en el arte de la oratoria. Se apuntaba a proporcionarle al alumno el dominio de la oratoria mediante la comunicación de reglas, técnicas y procedimientos. Se trato de inculcar que el orador debía ser un hombre culto y sobre esa base de la cultura tenía que sentarse la formación del orador.

 

Egipto

Los egipcios se consideraron siempre a sí mismos como un pueblo superior.

El imperio egipcio era una sociedad muy religiosa. Cada objeto o ser vivo, representaba un dios. Era usual entre los egipcios que algunos dioses tuvieran formas de animales.

La verdad y la justicia son los dos conceptos principales que rigen el orden moral del pueblo egipcio.

Los egipcios creían que había una vida después de la muerte. Por eso depositaban en las tumbas tesoros, herramientas y alimentos. Para ellos, la muerte no era el final sino el comienzo de un largo camino que requería de buena salud, riqueza y felicidad. Era usual embalsamar o momificar los cuerpos de los muertos para que el paso del tiempo no los afectara. Mediante procedimientos especiales, los cadáveres eran preservados de la descomposición como afirma Selnich Vivas (1999).

El ordenamiento civil estaba constituido sobre la base de familias monogámicas, aunque el hombre podía establecer concubinas dentro de su casa. En cambio, el adulterio femenino era gravemente castigado. El niño de corta edad permanecía generalmente con la madre. Los egipcios aceptaban a todos sus hijos y de todos se hacían cargo. Aunque todos los hijos eran en general bien recibidos y su número considerado como una de las condiciones de la felicidad de los padres, era especialmente deseado un hijo varón. Los niños en su primera infancia iban descalzos y sin vestidos; los varones con un collar y las mujeres con un peine y un cinturón. Muchas veces era la madre quien los llevaba personalmente a la escuela.

La escuela era llamada “casa de instrucción”. Las “escuelas de escribas” que abarcaban también la educación elemental impartida en las demás escuelas, constituían por sus enseñanzas especiales una clase de escuelas superiores. La disciplina era muy severa y no se ahorraban los castigos corporales. Sostenían que el mismo procedimiento que sirve para domar a los animales, daría también buenos resultados en la educación de los jóvenes. El principal objetivo que tenían era que aprendan a escribir, creían que el hombre que supiera escribir tenia la ciencia en su corazón y podía ser feliz. Consideraban la escritura como la base de toda cultura y hacían uso de ella en todas las circunstancias de la vida privada y pública. Los estudiantes podían escribir en papiros (material que componía uno de los primeros papeles fabricados por el hombre a partir de cortezas de plantas) y leer en jeroglíficos (antigua escritura egipcia que usaba dibujos en vez de letras). El material de escritorio se componía de una paleta con dos cavidades para contener las tintas negra y roja, y un estuche largo y estrecho para guardar los juncos,

finamente cortados, que se utilizaban para la escritura. Escribían el titulo y las iniciales de la obra con tinta roja y el resto con negra. Lo que los escolares copiaban con preferencia eran los himnos sagrados, las enseñanzas de los viejos escribas y los textos de los rituales funerarios que tenían como fin introducir al alumno en los misterios de su religión y facilitarle en el momento oportuno el conocimiento de los mismos, como afirma María Ángeles Galino

Educación en el mundo hebreo

La educación familiar fue durante siglos, la única forma de educación existente en Israel, y aun cuando advinieron otras formas, continuó siendo la educación fundamental. Era una obligación para la familia educar a sus hijos, según el precepto de Moisés que reproduce la Voluntad de Dios: “Enseñaréis estas palabras a vuestros hijos para que las mediten, hablando de ellas cuando estéis en casa, o de camino, al acostaros y al levantaros”

( Deut. XI, 19. ) Porque dicha educación miraba no sólo a la salvación individual, sino y principalmente a la integración en la tradición nacional: del cumplimiento de la Ley dependía la subsistencia de Israel como pueblo de la Alianza, y para este cumplimiento se requería la transmisión por vía de enseñanza.

La historia educativa de los hebreos ha variado al compás de sus mudanzas políticas y sociales. En un principio se ciñe a la vida patriarcal del pueblo. La educación tenía su centro de gravedad en la familia: El padre era el maestro principal, no había escuelas de ningún género.

El patriarca es la fuente y símbolo de la educación. En el cobra la ley un sentido de realidad.

El Pentateuco rige minuciosamente la vida de la niñez. Prescribe las normas morales, las ideas religiosas, las festividades, la historia, etc,. que el niño debe aprender desde los más tiernos años. Sobre esta base religiosa e histórica se le enseña al niño la lectura y escritura. El mandato de escribir en los umbrales de las puertas, fragmentos de la ley, encierran virtualmente la obligación de enseñar a leer y escribir.

LA EDUCACION DEL PUEBLO EN LA LEY

La lectura de la Ley es el modo inicial de la educación pública, y había sido prescripta con obligatoriedad por Moisés ( Deut. XXXI, 10-12. ). La lectura iba acompañada por una explicación a cargo de los levitas, y luego podían reunirse los jefes de familia con los sacerdotes y levitas para profundizar el estudio, y llevar luego la instrucción a sus familias. También la sinagoga era un lugar para la instrucción del pueblo, mediante la lectura periódica de la Ley

Los MAESTROS eran los escribas, quienes traducían los textos sagrados del hebreo al arameo (lengua hablada en Babilonia), los exponían, los interpretaban y los explicaban, para posibilitar su cumplimiento.

También los PROFETAS se cuentan entre quienes ejercieron una actividad educativa entre los hebreos.

Los profetas habitualmente se dirigían a los reyes (EDUCACIÓN DEL GOBERNANTE), guiando sus decisiones de acuerdo a la Voluntad de Dios –en las campañas bélicas, en los actos administrativos y en su conducta personal–, y al pueblo (EDUCACIÓN DEL PUEBLO), al que exhortaban a la conversión pues a menudo caía en la idolatría y pervertía sus costumbres.

LA ESCOLARIZACION.

El estudio era tenido en gran aprecio entre los israelitas, pues era la condición indispensable para el conocimiento y el cumplimiento de la Ley y de los preceptos que la pormenorizaban, cumplimiento que aseguraba la efectividad de la Alianza con Yahvéh. Pero con el auge de la Sinagoga, la importancia que habían cobrado sus miembros (en especial los Doctores de la Ley), el peso religioso de los fariseos y la codificación exhaustiva y excesiva de la preceptiva religiosa, se había llegado a olvidar que el valor del Libro Sagrado residía en su comunicación de la Voluntad de Dios, y se lo convirtió en un objeto de culto por sí mismo.

LA EDUCACION ELEMENTAL.

El cautiverio que padecieron los hebreos en Egipto, no dejó de tener efectos en su vida educativa. Una vez rescatados de esta servidumbre, aparece la forma colegiada de instrucción.

Las llamadas escuelas de los profetas instruían sobre los servicios religiosos, tan importantes en un estado teocrático. La música y la poesía tenían gran importancia. También estudiaban la legislación, la medicina, que llegaron a despertar mucho interés.

Con Salomón se perfecciono el sistema educativo rudimentario de los hebreos. En sus bellos proverbios se percibe el aliento moral y religioso que animaba a la educación.

El origen de la escuela elemental. Entre los judíos fue una institución tardía. De ella no habla la Biblia.

La escuela se hallaba organizada en tres clases: la mingrah, la mishnath y la guemara. A la primera acuden los niños hasta los 10 años. A la segunda asisten los niños de 10-15 años y en la tercera la instrucción se refiere sobre todo a las ciencias naturales.

La jornada era de doble escolaridad, según la costumbre de la época.

El MAESTRO era el sofer o escriba, pero más comúnmente el hazzán, su asistente, quien también tenía a su cargo aplicar la dura disciplina.

El CONTENIDO de la enseñanza era todo lo referente a la religión: la Thora o Pentateuco, los libros históricos, los sapienciales, los de los profetas, los salmos…, todo. Se estudiaba la lengua aramea, la hebrea y, en algunas ciudades importantes, también el griego Probablemente los hebreos son los primeros que reconocen un valor a la educación manual. La costumbre de que el intelectual este iniciado en algún oficio manual, significo también para los hebreos una doble seguridad en la vida.

A pesar de las mudanzas que experimenta, al correr de los tiempos la educación hebrea conserva el ideal teocrático: Dios como principio y fin, como maestro y modelo de la formación del pueblo. El dotado de perfección humana es el hombre bueno y piadoso. La formula de este tipo histórico de la educación la expresa de modo preciso el Levítico: “Sed santos como yo, el Eterno, soy santo”

La trasmisión oral era el modo más común de enseñanza Hay, una retórica (el arte de hablar) propiamente hebrea, eminentemente poética, sugestiva, plena de coloridas imágenes de la vida real que apelaban a la sensibilidad del auditorio, familiarizado con ese mundo concreto del que se hacían brotar historias

Dentro de los recursos técnicos de dicha retórica podemos citar: la parábola; la paradoja; la reiteración de palabras.

LA EDUCACION SUPERIOR.

Tenía lugar en la “Casa de Investigación o de Estudio”, en la que recibían su formación el escriba, pero también el rabino y el doctor de la Ley.

El escriba debía ser persona de situación económica desahogada, no sólo por el tiempo que demandaba su formación sino también porque su espíritu no debía quedar atrapado en el mundo de lo material, en el negocio y los intereses: debía aplicarse por entero a la Palabra de Dios, a entenderla y ponerla en práctica.

Los rabinos eran, fundamentalmente, maestros: maestros de doctrina (por la predicación) y maestros de vida (a través del consejo y la guía espiritual). Llevaban una vida itinerante, recorriendo pueblos y ciudades, enseñando en las plazas, en las sinagogas, junto a los ríos o en las montañas, y también en las casas. El pueblo en general los escuchaba, pero un grupo más reducido los seguía, acompañándolos en sus desplazamientos y participando más íntimamente de su vida y su doctrina: eran los discípulos. Si el rabino tenía cierta fama reconocida, podía ser constituido juez de asuntos menores y cuestiones domésticas por los propios habitantes de un lugar.

Finalmente tenemos al doctor de la Ley, personaje de gran autoridad y prestigio, vinculado a la Sinagoga y al Sanedrín: teólogo, maestro, legislador y juez.

zadquiel23@yahoo.com

Educación Azteca

La educación era obligatoria. La enseñanza de la religión era muy importante, pero también se aprendía escritura, lectura, historia y música.

Había dos tipos de “instituciones”: el telpochcalli y el calmecac, que se diferenciaban por el nivel de profundización de los conocimientos. El telpochcalli se correspondía con enseñanzas de nivel elemental en donde se formaba la conciencia social y nacional. El calmecac, institución superior, formaba la conciencia individual.

La educación, de carácter obligatorio, comenzaba a los siete años y excluía a las mujeres (quedaban recluídas al ámbito doméstico). Los primeros años se enfatizaba el endurecimiento corporal, a través de un rígido entrenamiento. A partir de los 18 años, se intensificaba el entrenamiento. La pequeña élite que tuviera dotes intelectuales accedería al Calmecac, en donde no se abandonaba la importancia otorgada a la educación física, pero se incorporaba además la educación musical, médica (aplicada tanto a la guerra como al deporte) y, naturalmente, la instrucción militar.

Los Incas y los Tupínambáes

Los tupies, una sociedad tradicionalista, sagrada y cerrada, estaban dando, al momento de la llega de los españoles, sus primeros pasos en la revolución agrícola. El sistema educativo tupí, a diferencia del incaico, era informal y asistemático, sin embargo, cumplía exitosamente con los objetivos de control y dominación, preservación del saber y adecuación psíquica a la realidad social. La acción tenía reservado un importante valor (aprender haciendo) y el ejemplo cumplía un papel instructivo.

El modelo de la sociedad incaica, por el contrario, se asentaba sobre una economía agrícola desarrollada, admirablemente organizada y en torno a una unidad religiosa y productiva denominada AYLLU. Existía pues una sociedad de estructura piramidal. Con esta sociedad, se correspondía un sistema educativo rígidamente estratificado.

El YACHAY HUASI era un establecimiento para la formación de la nobleza masculina, en él se apuntaba hacia un saber superior.

El ACLLA HUASI estaba dedicado a las mujeres que luego serían sacerdotizas (vírgenes del sol).

El resto de la población sólo recibía una educación práctica a través de los padres, junto a quienes permanecían hasta los 25 años. Nótese que no participaban de un sistema educativo formal, sino que se socializaban mediante la vida comunitaria y las relaciones de trabajo (ya sea en el campo, en los talleres, o en la milicia).

CHICAS: esto es un artículo “extra” que habla de los pueblos precolombinos. No es muy importante!! Es como para verlo nomás

Sociedad y Valores Prehispánicos: La Educación. http://delfos.mty.itesm.mx/Notmil/mil9.html

Lic. Celita Alamilla

Profesora de la clase de Valores Socioculturales en México y América Latina calamill@campus.mty.itesm.mx

Para el México prehispánico la educación, si es que así podemos llamarle, tenía un sentido religioso-sobrenatural y misterioso. Más que buscar un desarrollo, significaba la integración del individuo en su grupo frente al cosmos. Se basaba en “iniciaciones” a veces crueles, que tenían un sentido místico esencial, y que lejos de supersticiones y vicios, reflejaban una forma de ver la vida, distinta a la occidental. Por su educación, su cultura y los avances de que fueron capaces, a los aztecas se los ha llamado los romanos de América; y a los mayas, los griegos del Nuevo Mundo.

Ellos alcanzaron un grado de desarrollo notable, visto en códices, restos arqueológicos, pinturas rupestres, edificios, que demuestran conocimientos avanzados en diversas materias como diferentes tipos de cultivos y sistemas de regadíos; la escritura, la arquitectura; el manejo rudimentario de la metalurgia; el conteo y cálculo del tiempo, por ejemplo. Fueron capaces de trazar rudimentarias cartas geográficas; extraían y aislaban la plata, el plomo, el estaño y el cobre. Les era familiar el arte de curar, y fueron capaces de elaborar un catálogo de la extensa flora y fauna del territorio. Estas y otras particularidades que distinguieron y compartieron los pueblos prehispánicos, requirió de una singular forma de organización y educación.

La necesidad de educar y de educarse, buscaba preservar y transmitir los bienes culturales. La educación también fue un peldaño que permitió la creación de nuevos bienes y el logro de nuevos avances. Sin embargo, hay que reconocer que entre estos pueblos precolombinos de México el ideal educativo pareció residir en mantener los usos y costumbres del pasado, ya que por siglos se reprodujeron los mismos contenidos, a través de las mismas formas de enseñanza, sin innovaciones importantes.

LA EDAD MEDIA

Período histórico de la Civilización Occidental comprendido entre el siglo V y el siglo XV. Marca su inicio la caída del imperio romano de Occidente (476), y su fin con la caída del Imperio Bizantino, o Romano de Oriente (1453), que coincide con la invención de la imprenta y el fin de la Guerra de los Cien Años. Un final alternativo puede ser el descubrimiento de América (1492). En esta época la Iglesia tomó la responsabilidad de la enseñanza Dentro del ámbito cultural, hubo un resurgimiento intelectual al prosperar nuevas instituciones educativas como las escuelas catedralicias y monásticas. Se fundaron las primeras universidades, se ofertaron graduaciones superiores en medicina, derecho y teología, ámbitos en los que fue intensa la investigación: se recuperaron y tradujeron escritos médicos de la antigüedad, muchos de los cuales habían sobrevivido gracias a los eruditos árabes y se sistematizó, comentó e investigó la evolución tanto del Derecho canónico como del civil, especialmente en la famosa Universidad de Bolonia. Esta labor tuvo gran influencia en el desarrollo de nuevas metodologías que fructificarían en todos los campos de estudio. El escolasticismo se popularizó, se estudiaron los escritos de la Iglesia, se analizaron las doctrinas teológicas y las prácticas religiosas y se discutieron las cuestiones problemáticas de

la tradición cristiana. El siglo XII, por tanto, dio paso a una época dorada de la filosofía en Occidente. En la Edad Media.las primeras escuelas europeas nacieron de la labor de las Órdenes Religiosas, siendo las universidades más célebres las fundadas por los Papas. En Europa, de las 52 universidades anteriores al año 1400, 40 fueron fundadas por los Papas para el estudio del derecho, la medicina y la teología. La parte central de la enseñanza envolvía el estudio de las artes preparatorias (denominadas artes liberales por cuanto eran mentales o espirituales y liberaban del trabajo manual propio de las artesanías, consideradas oficios viles y mecánicos); estas artes liberales eran el trivium (gramática, retórica y lógica) y el quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía). Después, el alumno entraba en contacto con estudios más específicos. Además de centros de enseñanza, eran también el lugar de investigación y producción del saber, y foco de vigorosos debates y polémicas, lo que a veces requirió incluso las intervenciones del poder civil y eclesiástico, a pesar de los fueros de los que estaban dotadas y que las convertían en instituciones independientes, bien dotadas económicamente con una base patrimonial de tierras y edificios. La transformación cultural generada por las universidades ha sido resumida de este modo: En 1100, la escuela seguía al maestro; en 1200, el maestro seguía a la escuela.Las más prestigiosas recibían el nombre de Studium Generale, y su fama se extendía por toda Europa, requiriendo la presencia de sus maestros, o al menos la comunicación epistolar, lo que inició un fecundo intercambio intelectual facilitado por el uso común de la lengua culta, el latín. La escolástica fue la corriente teológico-filosófica dominante del pensamiento medieval, tras la patrística de la Antigüedad tardía, y se basó en la coordinación de fe y razón , que en cualquier caso siempre suponía la clara sumisión de la razón a la fe (la filosofía es esclava de la teología-). Pero también es un método de trabajo intelectual: todo pensamiento debía someterse al principio de autoridad (Magister dixit -lo dijo el Maestro-), y la enseñanza se podía limitar en principio a la repetición o glosa de los textos antiguos, y sobre todo de la Biblia, la principal fuente de conocimiento, pues representa la Revelación divina; a pesar de todo ello, la escolástica incentivó la especulación y el razonamiento, pues suponía someterse a un rígido armazón lógico y una estructura esquemática del discurso que debía exponerse a refutaciones y preparar defensas. El apogeo de la escolástica coincide con el siglo XIII, en que se fundan las universidades y surgen las órdenes mendicantes: dominicos (que siguieron una tendencia aristotélica ) y franciscanos (caracterizados por el platonismo y la tradición patrística). Ambas órdenes coparán las cátedras y la vida de los colegios universitarios, y de ellas procederán la mayoría de los teólogos y filósofos de la época. El siglo XIV representará la crisis de la escolástica el estudio de la naturaleza, defendiendo la posibilidad de una ciencia experimental apoyada en la matemática, contra el tomismo dominante. La polémica de los universales se terminó decantando por los nominalistas, lo que dejaba un espacio a la filosofía más allá de la teología.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s